MI PARTO

by - noviembre 29, 2017


Para finalizar el mes de Noviembre, ya que el año pasado fue el mes que cambió nuestras vidas con la noticia del embarazo, quiero hablaros sobre mi parto.
Lo primero y más importante cada embarazada, cada embarazo y cada parto es un mundo, puedes leer o ver todos los vídeos sobre partos en Youtube (sí algo que hacemos las embarazadas para saber lo que nos espera) que el tuyo probablemente no tenga nada que ver.

¿Sirve para algo ver vídeos sobre el parto? A mi juicio sí porque al menos te haces una idea de lo que puede ser y está bien ver  y escuchar experiencias de todo tipo. Yo os voy a contar mi experiencia y como lo viví yo.

La primera cuestión que quiero abordar ¿Epidural sí o epidural no? Te van a bombardear con esta pregunta, asúmelo. Habrá quien te diga ni se te ocurra poner la epidural y gente que te diga que te la pongas sin pensarlo.
Por lo que vuelvo a hacer hincapié en que cada embarazada y parto es un mundo, hay gente que ha tenido malas y buenas experiencias con y sin epidural.

Cuando la matrona me preguntó en la primera consulta si la quería poner o no yo dije que sí para tener esa opción. A lo largo del embarazo y según pasaban las semanas pensaba sobre el tema y decidí que a no ser que por alguna razón en el parto la tuviera que poner YO NO QUERÍA EPIDURAL.
¿Por qué? Pues por la sencilla razón de que la epidural alarga el parto y no es que eso sea malo, pero me conozco y sé que yo me iba a angustiar mucho y que no iba a llevar bien el hecho de no sentir las ganas de empujar o de percibir que aquello se estaba alargando y ponerme nerviosa. Como tengo un alto umbral del dolor y un parto natural si todo va bien es soportable prefería más el dolor que la angustia.

El viernes 9 de Junio cumplía las 40 semanas y era la fecha probable de parto, ese día tuve monitores y todo estaba tranquilo por lo que si no daba a luz tenía que volver a la semana siguiente.
El sábado estuve todo el día muy muy incómoda, todo me molestaba, tenía sofocos, mal humor... A las 3:40 de la madrugada del Domingo noté una contracción (no me emocioné mucho por si acaso) me venían cada quince o veinte minutos y a las 5 de la madrugada me levanté porque no aguantaba más en la cama y bajé al salón.

No desperté a mi pareja, quería estar lo más tranquila posible porque me conozco y sé que ver la angustia en su cara por verme con dolores y gritar me iba a poner más nerviosa. Utilicé una app en el móvil para controlar las contracciones y que supuestamente indicaba cuando debía ir acudir al hospital (podría seguir esperando que en ningún momento me salió el aviso). No recuerdo qué app era para no recomendarla.
Según las clases de preparación al parto debería acudir al hospital al llevar una hora con contracciones cada 3 minutos más o menos (siempre es una aproximación).

A las 6:40 de la mañana se cumplía esa hora y las contracciones estaban por debajo de los tres minutos por lo que ya desperté a mi pareja y me di una ducha. El viaje en coche me pareció eterno, duraría unos diez minutos pero en ese momento me pareció una eternidad.

Según me bajé del coche delante de la puerta del Hospital rompí aguas. Lo que me mató fue que desde Urgencias hasta la sala de partos te hacen ir caminando, no quieren que las embarazadas vayan en silla de ruedas y a mí me costó un triunfo porque sentía las ganas de empujar.

En cuanto llegué me preguntaron si había roto la bolsa y si había perdido el tapón mucoso, el cuál si lo perdí días anteriores yo no me había dado cuenta (algo bastante frecuente), también me preguntaron por la frecuencia de las contracciones.
Me indicaron donde estaba el baño por si quería ir y fue cuando vi el pantalón y la braga manchada de sangre, recordé por las clases que cuando la bolsa se rompe puede salir el color rosado de la sangre pero para más tranquilidad lo comenté al salir pero era algo normal como me contestó la enfermera. Me cambié la ropa por el camisón del hospital, me exploraron y enseguida me pasaron al paritorio pues estaba casi del todo dilatada.

La matrona me preguntó si tenía previsto poner epidural, contesté que no y su respuesta fue que menos mal porque ya no había tiempo. Aquí quiero hacer hincapié en que tanto miedo nos meten a las primerizas con que si nos asustamos y vamos al hospital por nada, que apuré muchísimo el irme hacia allí para que no me dieran la vuelta o tener que estar horas en la habitación del hospital esperando a dilatar. En mi caso me pasé un poco y tendría que haber salido de casa un poco antes para no llegar tan justa.

¿La parte negativa? Yo sentía las ganas de empujar y aún no podía pues me tenían que poner un antibiótico por haber dado positivo en la prueba del raspado de la semana 26 (que evitaría contagiar al bebé con la bacteria del estreptoco B durante el parto) además de tener que ponerme la vía. Así que perdí bastantes fuerzas aguantando las ganas de empujar, para mí fue casi lo peor puesto que era una lucha entre mi cuerpo que de forma natural ya quería empujar y mi fuerza enfocada a evitarlo como fuera.

Más o menos a las 8:15 de la mañana ya estaba todo listo e hicieron pasar a mi pareja, el parto duró un total de cuarenta y cinco minutos. Cuarenta y cinco minutos llenos de sofocos, de empujar con todas las fuerzas, de "no puedo más" "no puedo hacerlo", de sentir que algo se desgarraba dentro, de algún pequeño mareo y no voy a negarlo de algún grito.
Pero no cambio por nada esa sensación al sentir que tu bebé sale, no se puede explicar con palabras pero es tan bonita, no es ni necesario que la matrona te diga que ya está porque tú misma te das cuenta.

Así a las 9:03 del domingo 11 de Junio Claudia llegó a nuestras vidas. me la pusieron en el pecho nada más salir para hacer el piel con piel, una sensación maravillosa. En ese momento no podía ser más feliz, era perfecta. Con lágrimas de emoción en los ojos nos acabábamos de convertir en padre y madre, habíamos creado a esa personita tan pequeñita que sentía en mi pecho.
Dejaron que mi pareja cortase el cordón umbilical, un detalle que me pareció muy bonito. En cuanto a la expulsión de la placenta tengo un poco borroso el recuerdo pero sí recuerdo la sensación de alivio como si me hubiesen quitado un montón de peso. Tuvieron que darme un par de puntos porque Claudia me desgarró un poco al salir nada más.
En vista a todo esto puedo decir que tuve un parto muy bueno, rápido, llevadero de dolor puesto que no me arrepiento de no haber puesto la epidural y con pocos puntos por lo que la recuperación iba a ser más llevadera.

Como le iba a dar el pecho me colocaron a la cría para que pudiese comenzar a mamar el calostro mientras me subían a la habitación.
Hacia las 12 de la mañana ya me dieron vía libre para beber y comer, también me dieron las indicaciones de como lavar la zona, intentar mantenerla lo más seca posible, el uso de las compresas tocológicas que aunque ya te lo explican en las clases de preparación está bien que te lo recuerden.
También me pusieron una inyección ya que tal y como mencioné en mi post sobre el embarazo mi RH era negativo y Claudia resultó ser positivo como su padre.
Al ser un parto natural sólo estuve 48 horas ingresada, en el caso de que se tenga una cesárea son 24 horas más. Mi única indicación fue tomar vitaminas de hierro puesto que con el parto perdí mucha sangre y tenía anemia.

Tuve una estupenda compañera de habitación, mamá de un niño que había nacido también ese día pero más madrugador que Claudia (si de alguna forma llegas a leer esto un besazo enorme).
El trato recibido en el Hospital fue muy bueno, las enfermeras en general fueron muy simpáticas y con mucha paciencia para enseñar a colocar al bebé bien y que se enganche correctamente.

El martes 13 de Junio a las 13:00 horas salimos del hospital siendo uno más para comenzar una nueva aventura y también una nueva etapa: el postparto. Del que también me gustaría hablaros en un futuro y que es la etapa para la que menos te preparan y menos suele compartir la gente, un error a mi juicio porque es un proceso muy muy duro y todos los consejos, ánimos y experiencias ayudan.



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8 comentarios

  1. Hola Lucia, gracias por compartir tu experiencia.
    Yo tambien soy madre y hace 5 años que tuve a mi hijita.
    Mi experiencia fue muy dura y dificil puesto que fui de urgencias por cesarea porque venia de nalgas y nadie se quiso hacer responsable en el hospital.
    Me pusieron tambien epidural, y varios tranquilizantes, sin pedirme siquiera permiso me durmieron con anestesia general y cuando desperté me estaban cosiendo. Mi hija no estaba en la sala, se la habian llevado y yo estaba maniatada. Nadie me hablaba y nadie me respondia a mis preguntas de donde estaba mi hija. Me la acercaron por un lado y pude verla, olerla, estaba lavada, con un gorrito y vestida, y un segundo despues se la volvieron a llevar. Aun recuerdo su olor, y mi felicidad al verla, tambien mi dolor de no saber a donde se la llevaban, ni el tiempo que iba a estar ahi sola en esa sala fria de quirofano... me la dieron en la habitacion horas despues, pero estaba tan dormida que apenas pude verla. Esto es una llamada a todas las mujeres que nos merecemos ser tratadas con dignidad en los hospitales, y por todas las que han sufrido este tipo de trato. Pero bueno, me quedo con que tambien gracias a su labor mi hija esta aqui conmigo y me da la vida cada segundo que estamos juntas.
    Necesitamos mas ayuda, mas amor, mas cuidados, es un momento en el que, las que ya somos madres sabemos que solo el amor y el calor humano pueden calmar el dolor y los nervios de parir.
    Un beso grande, espero que mas mamas se animen por aqui a compartir su experiencia de parto.

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  2. Wow, qué parto más genial! El mío fue muy bien, también sin epidural, aunque con un expulsivo muy duro. La niña venía mirando hacia arriba y me tuvieron que hacer una súper episiotomía...El posparto fue un horror, para qué engañarnos...Un abrazo!!!
    Por si quieres pasarte por mi blog: mamainproject.wordpress.com

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  3. Cuánto me alegra que hayas tenido ya a Claudia. Yo soy de las de epidural sí, más que nada porque tengo el umbral del dolor muy bajo y cuando vinieron las contracciones fuertes notaba que me mareaba y todo. De todas formas, después de todo el lío acabé en cesárea. Lo que más sentí fue no poder hacer el piel con piel. Pero bueno, fue toda una experiencia. Un beso, guapa.

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  4. Me ha emocionado enormemente tu post, he de admitirlo y decirte que fuiste muy valiente para parir sin epidura.
    Te aclaro que no soy madre y que no lo voy a ser por decision propia, pero a veces se me pasa por la cabeza pensar qué haria si tuviese un bebé...Lo que pasa que casi a los 41 años y soltera...no lo veo, no lo veia ni con pareja.
    Yo tambien he visto partos en youtube por informarme pero lo que desconocia es que estuvieses 45 minutos empujando. Mi madre me tuvo a mi y la pusieron gotero. Naci de inmediato.
    No se como tuviste tanta paciencia para aguantar las contracciones sola en casa y controlarlas sin despertar a nadie hasta el momento justo. Tan justo que rompiste aguas al salir del coche...
    Me alegro muchisimo de la llegada de tu hija al mundo y de vuestra felicidad. Sentie todo lo que has sentido creo que te une todavia mas a ella. Un beso

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  5. Me ha sorprendido que antes de que llegara el momento no quisieras la epidural. La verdad no sé qué siente al parir ni al tenerla o no, solo sé por experiencias como la tuya. El caso, que sí es cierto que a las primerizas las meten mucho miedo. Solo pensarlo, y yo que también eso del dolor del umbral lo tengo un poco alto, no sé qué haría. Solo sé que no quiero dolores fuertes, pero dar vida es algo maravilloso y es un momento único para disfrutarlo a pesar de estar con las contracciones y queriendo ver la carita de tu bebé.
    La primera vez que veo que a la pareja le dejan acercarse como para cortar el cordón umbilical. Es un bonito detalle. En otras experiencias, al padre lo tenían aislado, aunque a lo mejor era porque la cosa se complicó.
    Ahora a disfrutar de Claudia y cada pasito que dé, por pequeña cosa en su aprendizaje es muy bonito.

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  6. Pues no soy mamá y de momento no tengo intención de serlo, pero soy muy partidaria de informarme de todo con antelación, así que estoy segura de que leería un montón de libros y vería un montón de vídeos, y como luego algo no coincidiera con mi parto me iba a poner muy nerviosa jajajaja, bueno me alegro que tu experiencia no fuera muy dolorosa y la verdad es que sí, del postparto hablan poco, igual que hablan poco de lo que ocurre después del "y fueron felices y comieron perdices"

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  7. Hola Lucia, desde que te sigo por las redes tenía muchas ganas de saber cómo había sido tu parto. Yo no soy madre, pero tengo ya varias amigas que si lo son y te aseguro que tú viste un parto buenísimo, ya que algunas de ellas su parto fue todo lo contrario de lo que tenían programado. Me alegro mucho de que el tuyo fuera tan cortito y pudieras disfrutar de todas las sensaciones. El postaprto ya es otra cosa...espero que nos lo cuentes también, aunque imagino que será más difícil contar las emociones...un beso preciosa.

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  8. Pues no lo soy madre y no lo sere porque he decidido no serlo, pero siempre leo con extrema atencion estos relatos sobre partos y embarazos y no se, me da que pensar como lo afrontaria yo y no se si seria tan valiente de no querer epidural o incluso, esperar horas antes de despertar a mi pareja para ir al hospital, gracias por compartir tu experiencia!

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